Encender una chimenea por primera vez es un momento especial. Para que todo funcione correctamente y la chimenea se adapte de manera progresiva a la temperatura, es recomendable seguir unos pasos sencillos que nos ayudarán a conseguir una llama limpia, estable y segura.
Antes de empezar, es esencial comprobar que las entradas de aire primario y secundario estén abiertas. El aire primario es el que permite la combustión y ayuda a iniciar el fuego, mientras que el aire secundario nos servirá más adelante para controlar la temperatura. También es importante asegurarnos de que la entrada de aire no esté invertida, ya que esto podría dificultar el buen funcionamiento de la chimenea. Y, por supuesto, revisaremos que las turbinas funcionen con normalidad, si el modelo de nuestra chimenea dispone de ellas.
Una vez hechas estas comprobaciones, ya podemos preparar el encendido. La manera más efectiva es colocar virutas de leña seca en la base de la chimenea formando una pequeña cabañita. Esto permite que el aire circule por debajo y que el fuego prenda con más facilidad. Encima de las virutas colocaremos un tronco y, si está rajado, mejor todavía, ya que enciende más rápidamente.
Antes de encender el fuego definitivamente, es muy útil comprobar que la chimenea tiene un buen tiro. Para hacerlo, colocamos unos papeles de periódico dentro de la chimenea y los encendemos con una cerilla. Si el humo sube correctamente, significa que todo funciona bien.
Ahora sí, ya podemos encender la pastilla y dejar que el fuego empiece a coger fuerza.
Es recomendable hacer una pre-encendida de unas 15 horas en total, aumentando la temperatura de manera progresiva. Esto ayuda a que los materiales de la chimenea se adapten correctamente al calor y evita cambios bruscos.
Cuando el fuego ya está encendido y tenemos una llama estable, es el momento de regular la combustión. Ajustando las entradas de aire, podremos controlar tanto la intensidad de la llama como el consumo de leña, logrando un funcionamiento óptimo y eficiente.
Encender una chimenea por primera vez es muy sencillo si seguimos estos pasos. En Argemí Prefabricats siempre recomendamos hacerlo con calma, observando cómo responde la chimenea y disfrutando del proceso. Si tenéis cualquier duda, podéis poneros en contacto con nosotros y os ayudaremos encantados.

